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A través de la Resolución 1567/2026 publicada en el Boletín Oficial, la cartera sanitaria nacional modificó la estrategia de inmunización pediátrica. La nueva formulación combinada (DTPa-Hib-HB-IPV) previene difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B, poliomielitis e infecciones invasivas por Haemophilus influenzae tipo b.

El esquema para los niños alcanzados por la normativa contemplará tres dosis iniciales a los 2, 4 y 6 meses de vida, seguidas por un único refuerzo entre los 15 y 18 meses. De esta manera, se eliminará la necesidad del refuerzo independiente contra la poliomielitis que actualmente se administra a los 5 años.

La aplicación de la vacuna hexavalente sustituirá las dosis independientes de la pentavalente y de la antipoliomielítica inactivada (IPV) en los vacunatorios y centros de salud. Hasta el momento, este insumo se aplicaba únicamente a lactantes prematuros de muy bajo peso para reducir efectos adversos.

Para los niños nacidos hasta el 31 de diciembre de 2027 se mantendrá un período de transición. Esta cohorte deberá completar el esquema tradicional vigente, que incluye las aplicaciones de IPV a los 2, 4 y 6 meses y el refuerzo correspondiente a los 5 años de edad.

La modificación epidemiológica contó con el dictamen favorable de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn). La utilización del componente acelular contra la tos convulsa reduce la aparición de síntomas febriles y reacciones locales en los lactantes.

Desde la administración nacional indicaron que la concentración de antígenos optimizará la cadena de frío, el almacenamiento y la distribución de dosis en las jurisdicciones. El ministro de Salud, Mario Lugones, destacó que la medida busca mantener la misma protección sanitaria con menos aplicaciones y facilitar el cumplimiento de los esquemas a tiempo por parte de las familias.

La medida no altera la dosis de la vacuna contra la hepatitis B aplicada al nacer ni los refuerzos contemplados para otras patologías dentro del esquema obligatorio.

Autor: admin