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La investigación por la muerte de Alberto Nisman enfrenta una nueva demora administrativa. La fiscalía federal de Eduardo Taiano busca tomar declaración a integrantes de las estructuras de inteligencia que actuaban en 2015, pero el procedimiento para levantar las restricciones de secreto se convirtió en una sucesión de pedidos, respuestas y autorizaciones que ralentiza el avance del expediente.

Según la información reunida por la fiscalía, el universo de testigos incluye alrededor de 90 integrantes de inteligencia militar y más de 200 agentes civiles de inteligencia. Sin embargo, hasta ahora sólo una veintena pudo declarar.

El problema no es únicamente judicial. Para que un integrante de inteligencia pueda declarar sobre información alcanzada por el secreto, la fiscalía debe elevar los nombres al Ministerio de Defensa. En los casos vinculados con información que revista relevancia institucional, la normativa vigente exige además la conformidad previa del titular de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).

Ese mecanismo está establecido por el Decreto 615/2024, que reorganizó el Sistema de Inteligencia Nacional y determinó que, cuando se trate de información de relevancia institucional vinculada con inteligencia militar, el acceso no puede ser autorizado sin la conformidad expresa previa del titular de la SIDE.

En la práctica, el circuito implica que la fiscalía prepare las listas de agentes, Defensa reciba el pedido y consulte a las estructuras correspondientes antes de que la autorización pueda regresar al ámbito judicial. La demora, según fuentes, puede extenderse durante varios meses.

La situación adquiere relevancia porque los investigadores buscan reconstruir qué ocurrió dentro de las estructuras de inteligencia durante los días previos y posteriores a la muerte de Nisman. La fiscalía sostiene como hipótesis que el fiscal fue asesinado por su trabajo al frente de la UFI AMIA y que sectores de inteligencia pudieron haber tenido participación en el hecho o en maniobras posteriores.

La investigación ya había avanzado sobre los vínculos entre distintos agentes mediante el análisis de comunicaciones. En enero de 2025, la fiscalía difundió un informe en el que sostuvo la hipótesis del homicidio y explicó distintas líneas vinculadas con el espionaje y las comunicaciones entre integrantes de los servicios de inteligencia.

El foco sobre la inteligencia militar se relaciona especialmente con la estructura que estaba bajo el mando del entonces jefe del Ejército, César Milani. Los investigadores buscan determinar qué hacían determinados agentes en la zona de Puerto Madero durante el fin de semana en que Nisman fue encontrado muerto.

La causa tuvo además nuevos movimientos durante 2026. Taiano pidió el procesamiento de la exfiscal Viviana Fein por presunto encubrimiento agravado, al considerar que durante las primeras horas de la investigación se alteraron o perdieron elementos relevantes para esclarecer la muerte. El planteo todavía debe ser resuelto por el juez Julián Ercolini.

Autor: admin