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El Presidente afirmó que la Argentina utilizará “todas las herramientas del Estado” para responder ante empresas y actores vinculados con proyectos de extracción de hidrocarburos en las islas y anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para reforzar la política de defensa de la soberanía.

Durante el mensaje, sostuvo que las Malvinas “son argentinas por historia y por derecho” y recordó que la Constitución Nacional establece como objetivo permanente e irrenunciable la recuperación de los territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, con respeto por el modo de vida de sus habitantes.

El planteo del Gobierno se concentra ahora en la explotación de recursos naturales. Según explicó, el proyecto Seal Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, podría comenzar la explotación petrolera offshore durante los próximos meses. Advirtió que ese avance representaría una nueva etapa en la disputa, al permitir la explotación material de reservas de hidrocarburos ubicadas bajo el mar.

La Cancillería, según informó, ya envió cerca de 180 notas de protesta a empresas y a más de 29 países vinculados con distintos proyectos en las islas. Además, anunció la firma de un decreto destinado a acelerar los procedimientos sancionatorios previstos por la Ley 26.659 contra quienes participen en actividades de extracción de petróleo en territorio argentino bajo ocupación británica.

El nuevo esquema también alcanzaría a accionistas, directores y proveedores de las compañías involucradas. El Gobierno anticipó que buscará inhabilitar para operar en territorio argentino a empresas que participen directa o indirectamente de proyectos en las islas sin autorización argentina.

“Quienes operan en nuestras islas a espaldas del gobierno argentino tendrán que elegir entre una apuesta ilegal en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad”, afirmó el Presidente.

La estrategia incluye además un decreto de necesidad y urgencia para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa. El objetivo prioritario será construir una base naval integrada en Tierra del Fuego y ampliar las capacidades argentinas en telecomunicaciones. Según el anuncio, la instalación estará orientada a fortalecer la posición logística del país en el Atlántico Sur.

A esto se sumará un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional que será enviado al Congreso con carácter urgente. La iniciativa contempla modificar la Ley 26.659 para endurecer las sanciones contra compañías vinculadas con operaciones no autorizadas y extender las penas y prohibiciones a los proveedores que colaboren con esos proyectos.

El proyecto también propone crear el Consejo de Seguridad Nacional, con participación de áreas de Cancillería, Defensa, inteligencia y Economía. El organismo tendría como función definir una política de seguridad nacional de aplicación transversal y establecer mecanismos para proteger infraestructura crítica, además de capacidades aeroespaciales y marítimas.

El Presidente vinculó esta política con la situación económica del país y sostuvo que la capacidad de defender los intereses nacionales depende también de la fortaleza económica. En su discurso destacó el potencial exportador de recursos estratégicos, entre ellos metales, alimentos e hidrocarburos, y relacionó ese escenario con la inversión y las medidas de normalización económica impulsadas por su administración.

La dimensión estratégica del planteo también alcanzó a la Antártida. El Gobierno sostuvo que la competencia internacional por recursos vinculados con el crecimiento de la inteligencia artificial incrementará la importancia del Atlántico Sur y del territorio antártico.

“Malvinas es el futuro”, afirmó el Presidente, al plantear que la disputa de soberanía no debe ser entendida solamente como una cuestión vinculada con el pasado argentino, sino como parte de la proyección estratégica del país.

En ese marco, convocó a la dirigencia política, económica y social a sostener una posición común frente al reclamo argentino. “Hay causas que están por encima de cualquier diferencia política. Malvinas es una de ellas”, sostuvo.

El mensaje cerró con un llamado a construir una posición nacional frente a la disputa y con la definición de que cualquier avance adicional sobre las islas será considerado por el Gobierno como una cuestión vinculada con la seguridad nacional.

Autor: admin