El Gobierno descarta rescatar a morosos y evalúa transparentar el costo de los créditos
La gestión de Javier Milei ratificó que no utilizará fondos públicos para asistir a familias con deudas bancarias. En paralelo, analiza medidas para que las entidades financieras informen con mayor claridad el Costo Financiero Total (CFT).
El presidente rechazó una posible intervención del Estado para resolver el incremento de la morosidad en los créditos de las familias. Durante la última reunión de gabinete, el mandatario definió la situación como un problema exclusivo entre privados y advirtió que un rescate con fondos públicos generaría un riesgo moral hacia el futuro.
La postura oficial sostiene que asistir a los deudores implicaría utilizar el dinero de los contribuyentes para salvar a las entidades financieras. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el vocero presidencial, Adrián Ravier, descartaron cualquier proyecto de alivio subsidiado o la fijación de topes a las tasas de interés. Desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA), su titular, Santiago Bausili, reafirmó que la resolución debe surgir de renegociaciones voluntarias y descartó una monetización para absorber los pasivos.
El jefe de Estado argumentó que el escenario actual no responde a los créditos otorgados durante los últimos meses, sino a los préstamos tomados a lo largo de 2024, una etapa afectada por una fuerte suba de tasas, el congelamiento de ingresos y la caída de los salarios reales.
Pese a la negativa a inyectar fondos estatales, el Ejecutivo reconoció en la mesa chica los problemas de asimetría en las condiciones de los préstamos. En ese ámbito se debatió la necesidad de obligar a bancos y empresas fintech a visibilizar el CFT.
Actualmente, las publicidades de las billeteras virtuales y entidades bancarias suelen destacar la Tasa Nominal Anual (TNA), un indicador más bajo que oculta los gastos adicionales, comisiones e impuestos que encarecen la operación. Según fuentes del encuentro, los usuarios terminan asumiendo condiciones abusivas donde una tasa del 50% se transforma en un pago real del 250%, o incluso alcanza un costo superior al 1.000% en ciertas plataformas.
Los últimos datos del BCRA muestran que la morosidad en el sector privado registró una leve baja, pasando del 7,7% en mayo al 7,6% en junio. En el segmento específico de las familias, el índice se ubicó en el 12,8%.
Ante este escenario, la administración nacional apuesta a que el mercado resuelva las tensiones de manera autónoma. Los bancos ya comenzaron a ofrecer refinanciaciones a tres años con tasas de entre el 20% y el 25%. Por su parte, el Banco de la Nación Argentina (BNA) mantiene líneas para la consolidación de deudas de hasta $100 millones con una TNA del 65%, y opciones para tarjetas de crédito con un tope de $10 millones a una tasa del 35%.
Mientras el equipo económico rechaza acompañar los proyectos legislativos de la oposición para asistir a los deudores, la atención se centra en las eventuales normativas que puedan emitir el Ministerio de Economía y la autoridad monetaria para exigir una exhibición transparente de los costos reales del crédito.
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