Denuncian a la Caja de Servicios Sociales por abandonar a una niña con parálisis cerebral
Los padres de Lucía, paciente de 9 años derivada al Hospital Garrahan, exigen la restitución de su internación domiciliaria. Acusan a la obra social y a empresas tercerizadas de cortar terapias y enviar personal sin matrícula.
La familia de Lucía Benítez, una paciente santacruceña con parálisis cerebral, microcefalia y dependencia de oxígeno, denunció públicamente el incumplimiento de las prestaciones médicas ordenadas para su tratamiento. En diálogo con Radio News, los padres advirtieron que desde marzo la Caja de Servicios Sociales y las empresas tercerizadas a cargo de la internación domiciliaria interrumpieron sus terapias vitales e incurrieron en graves irregularidades operativas.
El nivel de tensión con la obra social provincial alcanzó su punto máximo durante un ateneo médico en Buenos Aires, donde los especialistas evaluaban una compleja cirugía de columna para la niña. Según relató el padre, un auditor médico de la institución santacruceña intentó irrumpir en la reunión a las siete de la mañana. "Quería saber cómo se podían bajar los costos porque Lucía gasta mucha plata de la provincia de Santa Cruz; dijo que es un gasto para ellos", lamentó el hombre frente a la actitud del funcionario en medio de una decisión médica crítica.
El esquema exigido por los profesionales del Hospital Garrahan incluye kinesiología respiratoria tres veces al día, kinesiología neuromotora, fonoaudiología y enfermería permanente las 24 horas. Sin embargo, Celeste, madre de la menor, aseguró que la prestadora principal, Promedic, jamás cumplió con estas solicitudes y denunció un presunto esquema de precarización mediante la subcontratación de otras firmas, como Vital Care, a las que acusan de operar con (pseudos) profesionales.
La situación más alarmante se registró el 12 del mes pasado en el edificio donde reside la familia. Tuvieron que dar intervención a la policía tras constatar que una joven enviada por la empresa se hacía pasar por una enfermera utilizando la matrícula de otra profesional. "Llegó desorientada, aprovechó la salida de un propietario, puso el pie y entró", describió Celeste. La mujer, que fue retenida por los efectivos policiales durante tres horas, mostró mensajes en su teléfono celular que evidenciaban que había sido enviada bajo una identidad falsa por las propias coordinadoras de la prestadora.
Actualmente, Lucía pesa apenas 17 kilos y se encuentra bajo cuidados paliativos. La intervención quirúrgica para tratar su escoliosis severa fue descartada temporalmente por los médicos debido a su fragilidad y al altísimo riesgo que representa someterla a tantas horas de quirófano. Ante este escenario, los padres exigen que el Gobierno provincial intervenga de manera urgente para auditar a las empresas contratadas y garantizar la cobertura domiciliaria con personal debidamente matriculado.
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