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Silvana Díaz, afiliada de la Caja de Servicios Sociales (CSS), denunció demoras de más de tres meses en la entrega de su medicación de alto costo que necesita para tratar su artritis reumatoidea y afirmó que, ante la falta de respuestas, debió recurrir a la Defensoría y al Poder Judicial para presentar un amparo.

Díaz relató que necesita recibir periódicamente un tratamiento inyectable que se administra por vía intravenosa. Según explicó, la medicación debe aplicarse cada dos meses, pero el último pedido lleva más de tres meses sin resolverse.

La afiliada aseguró que durante ese período concurrió reiteradas veces a la sede de la CSS para reclamar y que recibió distintas respuestas respecto de la disponibilidad del medicamento. "Tengo más caídas en la guardia del hospital y en Medi Sur que en cualquier lado porque siempre estoy ahí y cuando puedo me levanto, siempre voy a reclamar", relató.

Díaz sostuvo que también fue derivada a distintas farmacias con la promesa de que la medicación estaba próxima a llegar. Según su relato, realizó varios viajes y gastos sin obtener finalmente el tratamiento. Ante la falta de respuestas y la imposibilidad de continuar afrontando consultas particulares, decidió recurrir a la Justicia.

"Ya no tengo para pagarle a la doctora que cobra $80.000 la consulta solamente para consultar los papeles que nosotros hicimos", explicó. A partir de esa situación, acudió a la Defensoría y al juzgado, donde se inició un amparo para reclamar la entrega de la medicación.

La mujer también cuestionó la atención recibida en la CSS y afirmó que sufrió situaciones que consideró de maltrato. En particular, relató que en una de las consultas un empleado hizo referencia delante de ella a la medicación psiquiátrica que toma por otra problemática. "Me he sentido discriminada en el sentido de que lo primero que ha hecho, con voz alta, es decir que tomo medicación psiquiátrica, como que estoy loca", sostuvo.

Díaz vinculó la falta de tratamiento con un marcado deterioro de su calidad de vida. Explicó que antes podía desenvolverse con mayor autonomía, pero que actualmente necesita asistencia de su marido incluso para trasladarse al baño. También señaló que en ocasiones debe utilizar una silla de ruedas debido al dolor y que la situación afecta a su familia.

La afiliada recordó que durante años fue atendida por el doctor Cotet y aseguró que, mientras recibía ese tratamiento, había logrado mantener una mejor calidad de vida. Según relató, el cambio en la atención y las dificultades posteriores para acceder a especialistas y medicamentos agravaron su situación.

También afirmó que tiene Certificado Único de Discapacidad (CUD) y cuestionó que, pese a esa condición, debe afrontar gastos relacionados con consultas, estudios y medicamentos. Señaló además que algunos reintegros de la obra social pueden demorar varios meses.

Durante la entrevista, Díaz describió además una situación que, según dijo, observó en la sede de la CSS: un paciente en silla de ruedas que aguardaba por su medicación. "No tienen humanidad con la gente", expresó al referirse a la atención que, según su experiencia, reciben los afiliados que concurren a reclamar tratamientos.

La mujer aseguró que la demora no sería un caso aislado. Dijo integrar un grupo de WhatsApp con otros pacientes con artritis reumatoidea y señaló que allí observa situaciones diferentes respecto de la entrega de medicamentos. Según contó, algunos afiliados que realizaron pedidos posteriormente ya recibieron sus tratamientos, mientras otros continúan esperando.

Como parte del reclamo, Díaz cuestionó también las explicaciones que atribuyen las demoras a la falta de disponibilidad en droguerías. Aseguró que realizó consultas directamente y que obtuvo respuestas diferentes de las que recibió en la obra social.

Según relató, desde el juzgado le informaron que la Caja de Servicios Sociales debía responder entre ese día y el siguiente. En caso de no recibir una respuesta, le indicaron que debía regresar el viernes.

Silvana anticipó que continuará reclamando hasta obtener el tratamiento y reconoció el desgaste que le provoca la situación. "Estoy realmente cansada", afirmó, y describió la impotencia que siente frente a las demoras y a la incertidumbre sobre cuándo podrá acceder nuevamente a la medicación que necesita.

El reclamo quedó así planteado ante la Justicia, mientras Díaz aguarda la respuesta de la CSS y la entrega del tratamiento indicado para su enfermedad.

Autor: admin